Carta abierta al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones
- Francisca Latrach

- hace 3 días
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Escribo esta carta no solo como representante de una empresa de transporte privado de pasajeros, sino como parte de un grupo amplio de pequeñas y medianas empresas que, día a día, cumplen un rol fundamental —y muchas veces invisible— dentro del sistema de transporte de nuestro país.
Las PYMES del transporte privado no somos un actor marginal. Movemos miles de personas cada día: trabajadores, estudiantes, tripulaciones, turistas, equipos de salud, comunidades completas que dependen de nuestros servicios para poder funcionar. Prestamos un apoyo real y constante al transporte público, cubriendo trayectos, horarios y servicios que muchas veces este no alcanza a abarcar.

Y, sin embargo, cuando se discuten los grandes temas del transporte de pasajeros, pareciera que no existimos.
Hoy, frente al borrador de modificación del Decreto Supremo N°80, vuelve a instalarse una sensación que como rubro conocemos bien: que las decisiones relevantes se toman sin considerar la realidad de las pequeñas y medianas empresas, opacadas por los grandes nombres del transporte urbano e interurbano. No porque no tengamos opinión, experiencia o propuestas, sino porque simplemente no somos convocadas a la conversación.
Quiero ser clara: las PYMES del transporte no estamos en contra de avanzar. No estamos en contra de mejorar estándares, ni de enfrentar con responsabilidad el desafío medioambiental que como país tenemos. Al contrario. Somos empresas formales, reguladas, fiscalizadas, que hemos invertido durante años en seguridad, mantenimiento, cumplimiento normativo y calidad de servicio.
Lo que sí nos preocupa —y profundamente— es avanzar sin diálogo, sin gradualidad y sin una mirada integral del sistema. Las exigencias que para una gran empresa pueden ser absorbibles en plazos breves, para una PYME pueden significar la pérdida de viabilidad, el cierre o la informalidad forzada. Y ese es un problema que no solo afecta a las empresas, sino al propio Estado, a los pasajeros y a la seguridad del sistema completo.
El transporte privado de pasajeros no es un lujo ni un accesorio. Es parte del engranaje que permite que el país se mueva. Somos aliados naturales del transporte público, no su competencia. Somos un complemento necesario, especialmente en servicios especializados, territorios alejados, horarios complejos y contextos donde la flexibilidad y cercanía son claves.
Por eso, esta carta es un llamado respetuoso pero firme al Ministerio de Transportes:a que las PYMES del transporte privado seamos realmente consideradas;a que se nos escuche antes de normar;a que se construyan políticas públicas con quienes estamos en la calle todos los días, no solo con quienes tienen mayor visibilidad o capacidad de lobby.
Creemos en un transporte más sustentable, más seguro y más justo. Pero ese camino solo será posible si se construye de manera colaborativa, entendiendo que un sistema fuerte no se sostiene únicamente en sus actores más grandes, sino también —y especialmente— en quienes lo mantienen funcionando silenciosamente todos los días.
Esta no es una carta de queja. Es una invitación al diálogo.Porque cuando se legisla escuchando a todos, el resultado siempre es mejor para el país.




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