Cuidar el medio ambiente también se hace desde el transporte
- Francisca Latrach

- 12 ene
- 2 Min. de lectura
Cuando se habla de sostenibilidad, muchas veces se piensa en reciclaje, energías limpias o cuidado del agua. Pero hay un actor clave que suele quedar fuera de la conversación: el transporte de personas.
Mover a cientos o miles de trabajadores diariamente puede tener un gran impacto ambiental… o puede ser una oportunidad para hacerlo mejor.
Desde SOTRUL estamos convencidos de que el transporte puede ser parte de la solución. Y lo decimos con hechos: hoy contamos con buses eléctricos, motores de última generación, y una planificación eficiente que evita recorridos innecesarios y reduce emisiones.
Pero no se trata solo de la tecnología. Se trata también de cómo operamos, de cómo gestionamos los viajes y de cómo entendemos nuestra responsabilidad con el entorno.

¿Por qué el transporte importa tanto en la sostenibilidad?
El transporte representa cerca del 25% de las emisiones globales de CO₂ relacionadas con la energía, y en Chile, es una de las fuentes principales de contaminación del aire urbano. Esto significa que cada decisión —como renovar una flota, mantener los buses en buen estado o capacitar a los conductores— tiene un efecto real en la calidad del aire que respiramos.
Nuestros buses eléctricos, por ejemplo, no emiten gases contaminantes en ruta. Y cuando se recargan con energía proveniente de fuentes renovables, su huella ambiental se reduce aún más.
¿Qué puede hacer una empresa?
Si eres parte de una organización que contrata transporte para sus colaboradores, este también puede ser un aporte a la sostenibilidad. Al elegir una flota moderna, optimizar rutas o simplemente exigir buenas prácticas al proveedor, ya estás marcando una diferencia.
En SOTRUL trabajamos con empresas que, como nosotros, quieren ser parte de un cambio más grande. Y lo hacemos desde lo que mejor sabemos hacer: transportar personas, cuidando el camino.
Avanzar con responsabilidad
Sabemos que el cambio no se logra de un día para otro. Pero cada decisión importa. Cada bus que no contamina, cada ruta que se optimiza, cada conductor que recibe formación para conducir de forma eficiente, es una señal de avance.
Y si ese cambio empieza con una conversación, estamos listos para tenerla.




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